Ni siquiera soy una cara bonita

10.24.2010

Círculo número uno.

Vamos a aprisionarmos los dedos.
Tomarás mi mano helada y desearás que fuera larga, delgada, transparente.
Buscarás en ella pequeñas líneas color púrpura, la recorrerás con tus yemas intentando sentir más.
Tocarás los nudillos, jugarás con ellos, tratarás de descubrir frágiles huesos por debajo de la epidermis.
Recorrerás las uñas, de arriba abajo, una, dos, tres veces, tratando de adivinar el color que las adorna.


Te sorprenderás al encontrar que son pequeñas y morenas.
Que no verás ni sentirás nada más que la propia piel.
Que es más difícil de quebrar de lo que suponías.
Que no hay color que las embellezca un poco.


Vamos a acariciarnos el cabello.
Tratarás de cruzarlo con tu mano, limpiamente, hasta la punta.
Querrás jugar con mis zarcillos, sentir la nuca, tocar un poco más de piel.
Intentarás pasar tu mano por el cuello, descubrir el costado, recorrer el lunar.
Acercarás la cabeza, apoyarás la barbilla y después la nariz, deseando oler el jazmín.


Te sorprenderás al descubrir que no es lacio sino ondulado
Que es largo y no hay camino para acariciar la nuca.
Que el lunar está en la clavícula derecha.
Que sólo huele a manzanilla.


Pero no me moveré.
Prometo cerrar los ojos.
No emitiré ningún sonido.
No preguntaré por qué lloras.

Sólo no te levantes.
No te vayas.
Quédate.

De verdad, no importa, no importa, no...
También puedo imaginar que soy ella.

10.23.2010

Quiero

Hoy quiero ser otra persona.
Hoy quiero estar lejos de aquí, vivir en otro lugar.
Hoy quiero tener un amigo, y salir con él, y llorar en su hombro.
Hoy quiero abrazar a mi mamá, escucharla mientras solloza, sentarme a su lado, estar ahí.

Quiero que el mundo implote, ahora.
Quiero que se trague a sí mismo.
Quiero escuchar una cloaca.
Quiero que me lleve.


Hoy sólo quiero subirme al columpio, dejar mis piernas colgando, que se abra la tierra y algo me jale a su centro. Quiero...

10.19.2010

Disonancia

¿Te imaginas que todo fuera a un mismo ritmo? ¡Qué bonito! ¿No? ¿Por qué me miras así? No, la belleza de la música no recae sino en la melodía. Qué voz tan fea tiene Mick Jagger. ¿Te suena? De todos modos nunca puedo escuchar mi palpitar. ¿Y la gente sorda? Disonancia, ¡qué palabra tan bonita!


Mi corazón late más rápido. Creo que es porque te quiero más.



Al dormir, coloco una mano en mi corazón y la otra en la yugular, para crear la ilusión de que escucho dos corazones sobre la misma cama.